El vanadio es un típico "subproducto metálico estratégico", ya que más del 95 % de su producción no proviene de minas independientes, sino que se recupera como subproducto de alto valor de los procesos de fundición de otros metales primarios. Su cadena industrial está estrechamente ligada a las industrias del acero y el titanio.
1. Magnetita de vanadio-titanio:
La magnetita de vanadio-titanio es el recurso de vanadio más importante del mundo (representa aproximadamente el 85% de los recursos totales). Se trata de un tipo especial de magnetita compuesta principalmente de hierro, titanio y vanadio. El vanadio se presenta isomorfamente en la red cristalina de la ferromagnetita o ilmenita. Se produce principalmente en la región de Panzhihua-Xichang de China, Rusia, Sudáfrica y Nueva Zelanda. Los principales objetivos de la minería son el hierro y el titanio. El vanadio se enriquece durante el proceso de fundición del hierro y el acero: tras la fundición del mineral en un alto horno o un horno eléctrico, el vanadio se concentra en la escoria de vanadio, que se convierte en la principal materia prima para la extracción de vanadio. Esta es la principal ruta de producción de vanadio en China y Rusia.
2. Carbón/esquisto carbonáceo con vanadio:
El carbón/esquisto carbonáceo con vanadio es un recurso especial de vanadio que se encuentra en rocas sedimentarias. El vanadio existe en estado adsorbido o isomorfo en minerales arcillosos como la ilita, a menudo asociado con uranio, molibdeno y níquel. Suele ser de baja calidad, pero posee enormes reservas. El vanadio puede extraerse directamente mediante procesos especializados, como la lixiviación con agua de tostación sódica, lo que lo convierte en una fuente importante y complementaria de vanadio en el suministro de China, pero este proceso conlleva altos costos ambientales.
3. Otras materias primas que contienen vanadio:
El vanadio está presente en algunos crudos y arenas petrolíferas, y se enriquece en cenizas volantes tras la combustión o en catalizadores usados del refinado de petróleo, lo que puede servir como fuente de recuperación. Algunos yacimientos contienen pequeñas cantidades de vanadio, que se recuperan durante la extracción del metal principal.
