El paladio es un elemento de metales preciosos, con el símbolo químico Pd. El paladio tiene buenas propiedades catalíticas y resistencia a la corrosión. En la purificación de gases de escape de automóviles, el paladio como catalizador puede reducir eficazmente las emisiones de gases nocivos; en el campo de la química, se utiliza para reacciones de hidrogenación y deshidrogenación; también se puede utilizar para fabricar joyas y componentes electrónicos.
1. Minerales de metales primarios del grupo del platino:
Los minerales primarios del grupo del platino son las fuentes de paladio más importantes y económicamente valiosas. Estos minerales se componen principalmente de aleaciones naturales o compuestos intermetálicos de metales del grupo del platino, con minerales principales como la arsenopirita, la tiopirita y el mineral de antimonio-paladio. El paladio se asocia a menudo con el platino, el rodio y el iridio. Estos depósitos suelen estar estrechamente asociados con formaciones rocosas básicas y ultrabásicas (como el Complejo Bushveld en Sudáfrica y la región de Norilsk en Rusia). Si bien el contenido de paladio suele ser bajo (en el rango de g/t), su gran tamaño y la minería especializada de estos depósitos los convierten en un pilar fundamental de la producción mundial de paladio.
2. Mineral de sulfuro de cobre y níquel:
Los minerales de sulfuro de cobre y níquel constituyen la mayor fuente mundial de paladio, y se recupera como un subproducto importante. Estos minerales se componen principalmente de pirita de níquel, calcopirita y pirrotita. El paladio está presente en estos minerales de sulfuro en forma de partículas extremadamente finas (como sulfuro de paladio, antimoniuro de paladio y compuestos intermetálicos). Ejemplos típicos son los gigantescos yacimientos de Norilsk-Tarnakh en Rusia y Sudbury en Canadá. Si bien el contenido de paladio suele estar en el rango de g/t, la cantidad total de paladio producido como subproducto es considerable debido a la enorme escala de la minería de cobre y níquel.
